La función de un panel solar es generar una corriente eléctrica a través del desplazamiento de los electrones por las celdas solares. … La circulación de energía se da en cadena y fluye por todo el panel hasta llegar al inversor, que transforma la corriente directa a corriente alterna.
La energía solar es la energía renovable con mayor potencial. Con el paso de los años hemos conseguido hacer del sol nuestro mejor aliado gracias a las placas solares. Para aquellos que por primera vez os acercáis a la energía solar, vamos a explicaros los dos conceptos básicos: ¿Qué son las placas solares y cómo funcionan?
¿Qué son las placas solares?
Las placas solares, también conocidas como paneles solares o paneles fotovoltaicos son unos dispositivos tecnológicos que se utilizan para convertir la energía del sol, que está formada por fotones, en energía eléctrica.
Los paneles están formadas por células fotovoltaicas que generalmente están hechas silicio cristalino y/o arseniuro de galio (materiales semiconductores). La mayoría de las placas solares del mercado están hechas de silicio, tanto monocristalino como policristalino.
¿Cómo funcionan las placas solares?
Tal y como hemos mencionado anteriormente, las placas solares fotovoltaicas captan la radiación solar y para ello se aprovechan del “efecto fotovoltaico” descubierto por Edmond Becquerel hace más de 1 siglo.
Las células solares se componen de una capa de silicio y fósforo que proporcionan la carga negativa y de otra capa de boro que proporciona la positiva. De esta forma se logra que las celdas solares tengan dos cargas y por ende puedan generar electricidad. Si no hubiera dos cargas opuestas, la generación eléctrica no sería posible.
Recapitulando, las células de las placas fotovoltaicas compuestas de un material semiconductor con exceso de electrones de carga negativa y otro semiconductor con carga positiva al que le faltan electrones absorben los fotones cuando se exponen a la luz del sol. Al hacerlo, se inicia una corriente eléctrica que permite que los electrones sobrantes se muevan de su órbita atómica y sean lanzados hacia el campo eléctrico generado por los paneles solares.
Todas las células fotovoltaicas trabajan de forma conjunta y generan una corriente eléctrica direccional que se puede aprovechar en los hogares gracias al inversor.